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UNIVERSIDADES PRIVADAS VRS UNIVERSIDAD PÚBLICAS

Comentario Realizado por el Señor Gerardo Morales

Según la información que se publicó este domingo 15 de octubre en La Nación, a partir del año de 1997 las universidades privadas empezaron a rebasar a las universidades públicas en porcentaje de egresados. Mientras que en 1990 el porcentaje era favorable a las universidades públicas (con un 78% de graduación, contra un 22% de las privadas), ya en 1997 el porcentaje se iguala para invertirse la relación en el 2004.

Para ese año las universidades privadas graduaron un 69% contra un 31% de las universidades públicas.

Esos datos, así vistos, e interpretados superficialmente, nos podría indicar que el Sistema de Educación Superior Público o Estatal, se encuentra estancado en relación con las universidades privadas y por tanto, estancado también en cobertura de ingreso, como pareciera derivarse de las estadísticas. Que la Universidad privada ha venido ganando terreno es un hecho evidente.

Cuenta hoy con 50 universidades o centros de formación, con un sistema de acreditación propio, con una estructura tipo Conare, solo que para instituciones privadas y con un importante marketing para promocionar sus carreras. Hay hasta una buena cantidad de académicos pensionados de las universidades públicas que dirigen hoy esas universidades y que las defienden como instituciones de excelencia.

Sin duda esto se inscribe dentro del concepto amplio de libre competencia, de libre comercio y de otras filosofías que incluyen el conocimiento, la formación profesional y la formación académica, incluyendo la educación continua, como una mercancia más dentro del juego de la oferta y la demanda. Esta es una tendencia que ha penetrado profundamente en nuestro país y en muchos empresarios del conocimiento o de la certificación.

Se corre un gran peligro, sin embargo, si los Rectores de CONARE no aclaran y requeteaclaran, que el indicador "egresados" es solo uno, entre muchos otros, que deben manejarse a la hora comparar a la universidad pública y a la privada. Y estos otros indicadores son los que marcan una radical distancia entre una y otra. La universidad privada, con algunas excepciones, es una institución creada para vender formación a la medida, con carreras cortas, sin mucho valor agregado, que se adecuan a los horarios de los estudiantes porque no cuentan con grandes inversiones en infraestructura, en cualquier lado se dan clases y a cualquier hora, y con profesores no siempre idóneos. En el caso de las universidades privadas con alguna tradición seria, los costos de estudio son muy altos y no están pensados dentro de un concepto de vocación social.

La formación es una mercancía que se vende como cualquiera otra y la paga el que puede.De tal modo que debe problematizarse la información que se presenta en la prensa tan inocentemente. Sería importante, si se quiere comparar seriamente, conocer el comportamiento de otros indicadores en las universidades privadas.

Por ejemplo, porcentaje de productos de investigación, número de investigadores, número de artículos púbicados, número de estudiantes becados, número de libros publicados, grados superiores de los académicos, experiencia académica y profesional, infraestructura, tecnologías, campus universitarios, bibliotecas, tipo de carreras, laboratorios,servicios estudiantiles, y un largo etcétera. Si en estos indicadores las universidades privadas rebasan a las públicas, entonces sí, podemos hablar de un estancamiento de la universidad pública. Y lo mejor es, entonces, privatizar la formación universitaria superior. Pero estoy seguro que eso no es así.

Que la universidad pública es la que ofrece mayor calidad, al menos en cuanto a las condicones generales de estudio y la que cuenta con fortalezas crecientes en otro tipo de indicadores. Que la universidad pública, a diferencia de la universidad privada, dedica porcentajes significativos a la atención estudiantil y en particular a ofrecer becas a sus estudiantes.

En la universidad pública, por lo menos hasta ahora, los estudios son en casi su totalidad subsidiados y es así por el concepto intrínseco de la universidad pública como bien social. Eso es lo que ha permitido que muchos jóvenes, hoy excelentes profesionales, hayan podido formarse sin haber tenido que pagar lo que paga hoy un estudiante en una universidad privada de las que pueden llamarse serias.

En el momento en que las universidades públicas empiecen a cobrar como en la universidad privada, que empiecen a vender los cursos, a suprimir las becas, a dejar de comprar libros, a vender educación continua, a vender carreras completas, se empecerán a parecer más y más a esas universidades privadas que florecieron al amparo de quienes vieron un gran negocio en su expansión; un gran negocio y no otra cosa. Jamás un proyecto social orientado hacia los sectores menos favorecidos. Eso no importa en ese mundo del comercio y la mercadotecnia.

Para concluir, quiero señalar que sigue ciertamente pendiente el tema de la cobertura de la universidad pública. Si se debe o se puede ampliar el número de estudiantes de nuevo ingreso. Esto es delicado pero muy importante. En principio sería un grave error priorizar la oferta docente en detrimento de investigación y extensión, y priorizar la cantidad sobre la formación en profundidad.

Pero podría haber mecanismos para ampliar la cobertura y la oferta docente tradicional. Por ejemplo, asumir el proyecto interinstituional de Alajuela, el de CONARE, para abrir las puertas a unos dos mil o tres mil estudiantes más de todo el país en carreras estratégicas. Y en vez de crear la Universidad Técnica de Alajuela, que es un proyecto más político que académico, destinar esos fondos a la ampliación de la cobertura de ingreso del Sistema de Educación Superior Pública. Eso si tiene sentido.

Crear nuevas carreras en zonas alejadas de las Sedes centrales, etc. Esa es la discusión que debemos dar y no caer en la trampa de que la Universidad Pública no satisface la demanda de estudios superiores y por tanto hay que privatizarla o lo que sea.

Gerardo Morales

Tomado de: gmorales@una.ac.cr
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