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¡Aprendé a confiar en vos!

Creer en uno mismo es el inicio de un camino lleno de aprendizajes. Sabemos que por circunstancias de la vida, la confianza es un valor que solemos perder o algunas veces, no le tomamos la importancia que deberíamos, es por esto que en ciertas ocasiones sentimos que no somos lo suficientemente capaces de realizar o lograr alguna tarea que nos deleguen o meta que quisiéramos alcanzar, pero por nuestra misma inseguridad, vemos que esto puede ser difícil de alcanzar o incluso imposible, cuando probablemente no sea de esta manera.  

La confianza en uno mismo es vital. Pensá en cuántas cosas has dejado de hacer por no confiar en que eras capaz de realizarlo, o al menos, de intentarlo. Cuántas oportunidades has dejado pasar. Sin embargo, dudás, tenés miedo, sentís complejos. Y eso te hace sufrir la vida en lugar de vivirla.

Es por eso que acá te dejaremos algunos consejos que podés tomar para aprender a ganar esa confianza que necesitás.

1. La confianza se puede aprender

Algo debés tener claro, la seguridad que necesitás no la vas a adquirir de un dia para otro, todo es un proceso. Si no sos consciente de que podés aprender a confiar en vos, probablemente no lo conseguirás. Es lo mismo que estudiar un idioma. ¿Empezarías a estudiar japonés si no estuvieras convencido de que podés hacerlo? Si empezás a aprender algo es porque confías en que si es posible, en cambio, si no confiás, no conseguirás nada.

Esta se puede aprender, no lo olvidés. Con mucho esfuerzo y entrenamiento podrás conseguirlo. El que no arriesga no gana y no hay gesto más bonito que arriesgar por creer en nosotros mismos.

2. Convertí tus debilidades en fortalezas

Muchas veces pensamos que nuestras debilidades pueden ser un problema, el cual puede limitarnos a lograr ciertas cosas o metas. En ocasiones las vemos como un obstáculo en nuestra vida, pero no es así. Una debilidad puede convertirse en una fortaleza, pero es tu desición que así sea.

Un ejemplo de esto puede ser que fuiste a una entrevista de trabajo, y no te contratan porque en tu curriculum hacía falta un poco de experiencia; en lugar de que esto sea una piedra de tropiezo, lo que podés hacer es adquirir esa experiencia que te falta, y así volver preparado para que te den ese puesto que anhelas.

Analizá tus debilidades, explorá tus miedos y cambiá de actitud. Solo así te liberarás de las sogas que mantienen cerradas tus ganas de volar.

3. Conocé tu verdadero potencial

En muchísimas ocasiones, hemos dudado de lo que somos capaces de hacer, por el simple hecho de que no nos conocemos a nosotros mismo y no conocemos nuestro potencial, cuan capacitados estamos para explorar ese talento que llevamos dentro de nosotros. Esto influye mucho al momento de elegir una carrera universitaria, como no conocemos cuánto potencial tenemos, nos vemos obligados a elegir una “carrera fácil” o “que nos saque de apuros”.

El simple hecho de elegir erróneamente nuestra profesión, nos puede llevar a ser infelices con nuestro trabajo. Conocéte, explorá tus talento, descubrí para que sos bueno.

Pss, si no conocés tu personalidad vocacional, hacé nuestro Test NABU, y descubríla.

4. Empoderáte

Visualizá una poderosa visión de vos mismo, cómo te querés ver dentro de unos 10 años, cuáles metas querés alcanzar.  Confía en vos y en tus capacidades. La verdadera confianza proviene del desarrollo de una autovisión positiva y empoderada. Sentáte, cerrá los ojos y sentí tu poder interior, ese fuego que te carga de energía y motivación, y el que te va a permitir alcanzar tus metas propuestas.

“O bien nos hacemos a nosotros mismos miserables, o bien nos hacemos fuertes. La cantidad de trabajo es el mismo”. -Carlos Castaneda-

5. Convertite en tu propio motivador

Si bien es cierto, no tiene nada de malo escuchar palabras de ánimo por los demás, pero debés aprender a ser autosuficiente y emocionalmente independiente. Todo lo que necesités oír podés decirtelo vos mismo frente a un espejo. Intentálo, nada perdés con hacerlo. Que vos mismo seás tu propio motivador.

En lugar de maltratarte verbalmente, comenzá a quererte y motivarte. Mandate mensajes positivos y optimistas, que te sirvan como refuerzo. Fuera desprecios y autorreproches, amáte cómo sos.

Si vos no creés en vos mismo, nadie lo hará por vos. El amor propio debe ser tu primer amor. Si aún no te amás, no podrás amar a nadie más. Valoráte, porque sos importante y sos capás de cualquier cosa que te propongás.

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