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¿Cómo enfrentar el desempleo?

Enfrentarse al desempleo es un momento desalentador y duro para cualquiera. El panorama laboral que vivimos actualmente genera incertidumbre y una de las grandes consecuencias ha sido el cierre de negocios que inevitablemente conlleva al despido de muchas personas. 

Algunos trabajadores fueron despedidos, a otros les suspendieron sus contratos y en otros casos les han rebajado sus jornadas laborales.

El golpe económico y emocional ha sido muy fuerte, sin embargo, debemos pensar que esta es una situación temporal a la que debemos sobreponernos y hoy te queremos brindar algunas recomendaciones para sobrellevar ese momento.

⏳ Tiempo al tiempo

Vamos despacio. Lo primero es procesar los sentimientos negativos que acompañan a la pérdida de empleo. 

Cuando quedás desempleado, ya sea porque te despidieron, renunciaste o porque la empresa te tuvo que dejar ir por diversas razones, es normal experimentar un rango de emociones negativas como vergüenza, frustración, enojo o incertidumbre.

Esto es normal y hay que dejar que se sientan, reconocerlos y buscar herramientas que te ayuden a sobreponerte. Podés hablar con un amigo o familiar para desahogarte, buscar ayuda psicológica, o desconectarte un rato de toda la situación y encontrar distracciones. 

Es importante que sepás que esto va a pasar y una nueva oportunidad laboral va a llegar, en condiciones iguales o mejores de las que estabas viviendo antes. 

⚡⛏ “A Dios rogando, y con el mazo dando”

¿Qué significa esto? Pues que debemos tener una chispa de optimismo y creer que algo mejor va a llegar, pero también debemos salir a buscarlo. Es decir, que debemos sobreponernos a la situación y salir a buscar una nueva oportunidad laboral. Nada llega si no ponemos el esfuerzo y la intención. 

Debido al aislamiento preventivo que estamos experimentando, una posibilidad es aprovechar internet y hacer búsqueda en grupos de empleabilidad, entre conocidos, en grupos de WhatsApp, en bolsas de empleo, con colegas y en todo lugar donde creamos que podría haber una posibilidad para aplicar por un puesto.

📝 Es hora de actualizar el CV

Aprovechá que tenés más tiempo libre para actualizar tu curriculum, o incluso rehacerlo desde cero. Si no sabés hacerlo podés pedir ayuda a alguien de la familia o a un amigo que sea más diestro para eso y que te ayude con la tarea.

En internet hay muchos artículos con recomendaciones sobre cómo hacer un CV exitoso y en los formatos que los empleadores prefieren, así que podés tomar notas para trabajar en el tuyo. 

Te recomendamos leer el artículo “Hacé más atractivo tu curriculum”

🔎 Capacitación constante

Ahora es cuando tenés la oportunidad para aprender algo que le agregue valor a tu experiencia laboral, buscando cursos gratuitos en línea. Hay de todo: idiomas, un curso básico de Excel, un programa de edición o de programación, tutoriales para hacer manualidades o aprender a manejar alguna herramienta de trabajo, y la lista sigue y sigue.

También podrías retomar alguna  materia que habías estudiado en clase y que pueda servir para el tipo de trabajo en el que te desempeñás, o aprender nuevas habilidades que talvez no habías explorado. ¿Y si estando en la casa te das cuenta que sos bueno para la cocina y de ahí nace una oportunidad de negocio? ¿O si descubrís que podés hacer trabajos freelance que te generen ingresos mientras sale un trabajo a tiempo completo? 

🥛 Ver el vaso medio lleno

Tratá de ver este momento de desempleo como una oportunidad para replantear lo que querés hacer o donde te gustaría verte trabajando en el futuro. 

A veces vivimos frustrados porque el trabajo en el que estamos no nos llena, dejó de ser interesante o no te ves creciendo profesionalmente en ese lugar. Pues este tiempo te puede servir para oxigenar la mente, reconocer tus emociones, ver qué más hay ahí afuera e ir tras eso. 

Esta pausa te puede servir para descansar, pasar más tiempo con tu familia y con vos mismo,  o explorando muchas de esas cosas que no pudiste hacer cuando estabas trabajando. 

💰 El tema del dinero

Inevitablemente uno de los factores que más afectan en una situación de desempleo tiene que ver con el dinero. Dejar de percibir un ingreso económico es un golpe fuerte para cualquiera, y en estos casos lo principal es cuidar y “estirar” la plata que tengás, ya sea que contés con un ahorro, o si te pagaron prestaciones. Nada de hacer loco, y más bien te recomendamos buscar el momento para sentarte, hacer números y buscar el respiro que necesitás para sostenerte mientras llega un nuevo ingreso. 

Por ejemplo, si tenés deudas con un préstamo bancario o de la universidad, con una tarjeta de crédito o cualquier otra deuda monetaria podés acercarte, exponer tu situación de desempleo y buscar una solución – al menos temporal- para que te amplíen el plazo de los pagos, congelen la deuda por un tiempo, o te rebajen la cuota que estabas pagando periódicamente. 

Como ves, vivir la experiencia de perder el empleo es un trago amargo al inicio para cualquier trabajador, pero puede convertirse en una oportunidad para replantear lo que queremos para nuestro futuro y tomar acciones para llegar ahí. 

 

 

 

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