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Tu experiencia profesional importa, pero ¿qué más buscan los empleadores?

En el mundo de la empleabilidad las reglas han cambiado. Ya no se trata solo de contratar personal calificado, sino que debe reunir otras condiciones y habilidades que van más allá de los requisitos principales del puesto.

En nuestro blog hemos hablado sobre habilidades blandas, sobre la importancia de darle peso a nuestro curriculum con cursos o certificaciones, y también hemos dado consejos sobre marca personal, cómo presentarnos y qué decir en una entrevista de trabajo. Definitivamente toda esta información es muy valiosa para convencer a la persona que va a decidir si nos da el trabajo o no.

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Hoy te queremos dar un resumen jugoso sobre todo esto, para que lo usés como un AS bajo la manga antes de salir a buscar ese empleo que estás deseando. 

¿Y si no tengo -tanta- experiencia?

Dependiendo del puesto y la empresa, la experiencia es uno de los principales requisitos. Algunos empleos piden experiencia de al menos 2 años en puestos similares, y en otros casos la experiencia no es indispensable pero si deseable. ¿Ya has leído esas descripciones, verdad? Te recomendamos averiguar tanto como podás sobre la empresa y el puesto al que estás aplicando, y en caso de una entrevista, para que podás asociar tus conocimientos o tareas anteriores o que creás que puedan relacionarse a lo que pide el nuevo puesto. Si no tenés experiencia del todo, pero tenés bases, por ejemplo de servicio al cliente, o en manejo de equipo de computación, es importante que lo mencionés en lugar de decir algo como “no, no tengo nada de experiencia previa”. Demostrá que, aunque no tengas full experiencia, sí tenés la iniciativa y una base para aprender y mejorar.

Duras y blandas: Las habilidades que dominan el mercado laboral 

Existen las habilidades duras que son aquellos conocimientos técnicos y específicos como el manejo de programas informáticos, el dominio de un tercer idioma, tener pensamiento matemático o el manejo de equipo técnico o industrial.

Y también están las – cada vez más necesarias- habilidades blandas. Algunas de las habilidades blandas más valoradas por los empleadores son la iniciativa, entrega y compromiso con el trabajo -esa fidelidad al trabajo que muchos empleadores reclaman en los nuevos profesionales-, la adaptabilidad y el trabajo en equipo. Claro que dependiendo del puesto y el ambiente de trabajo, potenciar estas habilidades puede ser más complicado, pero en general los empleadores buscan candidatos que reflejen estas características y que puedan demostrarlas en su trabajo. 

Tomado de El Economista México. Fuente: 
Observatorio Laboral de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social de México.

A lo Sherlock Holmes

Una búsqueda rápida en Google, Facebook o LinkedIn te puede dar mucho material para entender mejor a la empresa o el puesto al que estás aplicando, si cuenta con oficinas centrales o sucursales, su principal línea de negocios, si tienen larga trayectoria o si es una empresa nueva, y muy importante, dónde se ubica el lugar al que tenés que presentarte para la entrevista, así podés planear cómo llegar. 

Infórmate tanto como puedas sobre la empresa y el puesto al que estás aplicando, porque de seguro te van a hacer preguntas como: ¿y cómo supo del puesto? o ¿ha escuchado sobre nosotros y lo que hacemos? Nada mejor que una respuesta segura, que te llene de confianza y que deje satisfechos a los empleadores.

Talentos: Todos tenemos uno… y los reclutadores quieren saber más

Si además de tus conocimientos técnicos o profesionales contás con otro tipo de talentos artísticos, deportivos, si participás en grupos de voluntariado o en causas sociales, o si al menos demostrás iniciativa para aprender y ser parte de nuevas experiencias, todo eso definitivamente te va a dar puntos extra con el reclutador o empleador. Un colaborador activo es un colaborador más saludable emocionalmente, y más propenso a crecer dentro de la empresa.

¿La pinta es lo de menos?

Hmmm… veamos. No se trata de ir en saco y corbata, con zapatos o tacones incómodos, pulcramente vestido y peinado, si durante la entrevista pasás titubeando, nervioso, o con la mente en blanco.

Sí es importante que cuidés el aspecto personal, lo básico como zapatos limpios y la ropa en buen estado, pero considerá también si el reclutador te pide que te presentés con traje formal o si el puesto permite que vayás más casual. Que no te de pena preguntar si hay algún código de vestimenta para la entrevista, al contrario, esto demuestra tu profesionalismo, seguridad y compromiso con el proceso de contratación al que estás aplicando. 

Además de un curriculum bien hecho y tu actitud, seguir estos consejos va a mejorar muchísimo la experiencia de asistir a una entrevista de trabajo y en el mejor escenario, te van a ayudar para hacerte con ese puesto que estás esperando. Ante todo, confiá en tus capacidades y verás que una buena oportunidad laboral va a llegar pronto. 

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