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“Lo mío es la universidad de la vida”… ¿Estás seguro?

¿Cuántos hemos pensando en darnos un año libre al finalizar el cole? Pero, ¿qué nos da la seguridad de que luego nos será tan fácil tomar la decisión de volver a estudiar? Por eso hoy te queremos hablar más sobre este tema para que tomés en cuenta todas las variables y aprovechés el tiempo a tu favor.

La expectativa de saber qué vamos a hacer cuando salgamos del cole se puede resolver de varias maneras: estudiar, trabajar, una combinación de ambas o aprender en el camino. Pero, ¿aprender qué?

¡No nos desesperemos! La vida de por sí ya es una escuela de aprendizaje en la que nadie lleva los mismos cursos. Pero para que nos vaya bien debemos prepararnos lo mejor posible y alcanzar un desarrollo personal, emocional, físico y profesional positivo. Y es en este último en el que nos vamos a enfocar.

Estudiar es una de las mejores formas para alcanzar una vida más equilibrada. Actualmente, las generaciones que no tuvieron las mismas oportunidades como la nuestra han tenido que enfrentarse a situaciones de desempleo más severas que quienes sí estudiaron. ¿Por qué? Porque ya no es suficiente contar con un título de bachillerato en educación media para conseguir un trabajo estable, bien remunerado y que te permita vivir y disfrutar de la vida sin tanto estrés.

Es cierto que un título no te resuelve la vida, pero si te ayuda a resolver una parte muy importante de ella: el trabajo, que te proporciona más estabilidad económica y social y por ende, un mejor estilo de vida.

  • Pensar a futuro: sin importar cuáles son tus visiones a futuro, estudiar es muy importante. Entonces, pensá en cuáles son tus propósitos y que necesitás para lograrlos. Incluso si lo único que querés hacer es viajar por el mundo, tenés que aprender idiomas.
  • Emprendedurismo: En la actualidad no necesitás ser empleado de alguien para obtener estabilidad laboral. Ahora podés poner tu propio negocio, con esfuerzo, paciencia y metas claras. Pero para que un proyecto camine bien necesitamos saber administrar, diseñar, comercializar, entre otros, y esto no se aprende de la nada. La preparación académica es esencial para que podás aplicarlo en el modelo de negocios que querés para tu proyecto soñado.
  • Proyecto de vida: plantearte metas a corto plazo te impulsa a lograrlas, y con cada una que lográs contribuís a esa gran meta que es tu proyecto de vida. Así que pensá y repensá la mejor manera de llegar con éxito a la cima de tus metas.

¿Descansar?

Descansar no significa no hacer nada. Las carreras que ofrecen las universidades se llaman así pero no porque tengás que sacarlas “a la carrera”. La carrera universitaria es una etapa más de la vida y la ventaja es que podés llevar los cursos que querás, a tu ritmo y moviendo las fichas, de manera que logrés concluir tus estudios sin dejar de lado otras responsabilidades y proyectos. Entonces, ese merecido descanso puede estar combinado con un medio tiempo de estudio.

Si definitivamente no querés entrar a la U o no estás seguro de qué estudiar, es importante que no desaprovechés el tiempo. Esto sería la peor idea y en algún momento te podrías arrepentir.

Así que podés ir creando currículum, ya sea con voluntariados, pasantías, técnicos o cursos libres. Afortunadamente las universidades de nuestro país también tienen una gran oferta que podés consultar en nuestro sitio web.

¿Todavía querés estudiar en la universidad de la vida? Sumá los pros y los contras; y como decimos los ticos: lo barato sale caro.

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